miércoles, 30 de noviembre de 2011

Cita



Hay que vivir totalmente apartada de los bárbaros. La experiencia de los demás no puede aportar nada a mi vida.

Simone de Beauvoir

martes, 29 de noviembre de 2011

Pensando

Autor imagen: Pino


Pensando, me resulta curioso ver como nos preocupamos enseguida que vemos un amigo enfermo de gravedad, e intentamos hacerle la vida más grata, por si el fin pudiera estar próximo. Lo mismo sucede con los enfermos terminales y sus cuidados paliativos. Estos van dirigidos a hacerles sus últimos días más agradables.

Mi pregunta es esta, ¿por qué no hacer la vida agradable siempre a quienes queremos?, ¿por qué hay que esperar a que estén en las últimas? Imagino que la respuesta es que sólo valoramos en su justa medida lo que perdemos.

Quizá lo nuestro sea un andar siempre buscando y, cuando tenemos algo, lo dejamos ya en segundo plano, perdiendo el interés. Hay una necesidad de búsqueda, o sed de sensaciones nuevas siempre en nosotros.

Sakkarah

Entendimiento




La grandeza del entendimiento no se mide por la extensión, se mide por la verdad y certeza de las opiniones.

Epicteto

domingo, 27 de noviembre de 2011

Hay que saber...




Hay que saber decir basta. No es bueno autodegradarse.

No hay que cerrarse al mundo, pero tampoco llegar al ser el felpudo de nadie.

Poner límites a la agresividad es abrirse al mundo de mejor manera.

Es inútil extenderse en explicaciones hasta convertirse en un palizas. Si alguien no es capaz de comprenderte, tampoco será capaz de quererte.

Sakkarah

viernes, 25 de noviembre de 2011

jueves, 24 de noviembre de 2011

La mujer



La mujer es más como la noche. Te rodea, te envuelve, te ahoga, sin ofenderte, sin ni siquiera tocarte.

Osho

martes, 22 de noviembre de 2011

Voluntad

Autor imagen: Giovani Pérez


Creo que voluntad y libertad van unidas. La voluntad no puede partir de nadie sino de nosotros mismos. Aunque haya estímulos de fuera que la muevan, la voluntad la ponemos nosotros.

Tras ella puede haber pasión y deseo, quizá, incluso sean necesarios. Pasión y deseo siempre son cosas pasajeras, la voluntad también.

Voluntad es una decisión y como decisión es libre. Sin embargo, correr tras una pasión no tiene por qué estar ligado a la voluntad. La voluntad organiza y da solidez a las acciones.

También va ligada a la elección, y si la acompaña, lo elegido no tiene por qué perderse en el camino. Nuestros fines hablan de nuestra forma de ser. Todo fin debe ser acompañado de la libertad.


Sakkarah

lunes, 21 de noviembre de 2011

Nasrudin



Un día Nasrudin estaba dando un paseo en su pueblo, cuando varios de sus vecinos se le acercaron. –Mullah, dijeron, ¡eres tan sabio y santo!... ¡Por favor, haz de nosotros tus alumnos para enseñarnos cómo debemos vivir nuestras vidas, y lo que debemos hacer!.

El Mullah Nasrudin hizo una breve pausa y luego dijo: -Muy bien, de acuerdo; voy a darles la primera lección en este momento:

Lo más importante es cuidar muy bien los pies y sandalias; deben mantenerlas limpias y acicaladas en todo momento.

Los vecinos escucharon con atención hasta que miraron sus pies, que estaban en realidad muy sucios y calzados con sandalias viejas que parecían a punto de desmoronarse.

-¡Pero Nasrudin, dijo uno de ellos, tus pies están terriblemente sucios, y las sandalias son un desastre! ¿Cómo esperas que sigamos tus enseñanzas si no las cumples tú?

-Bueno, respondió Nasrudin, yo no voy por ahí pidiendo a la gente cómo debo vivir mi vida, ¿verdad?

Desconocido

sábado, 19 de noviembre de 2011

Ha cambiado el tiempo



Ha cambiado el tiempo y ella está haciendo fila en la calle. No sabe donde va a llegar, ni qué pide la gente que va antes que ella; pero la guarda hasta que llegue su vez.

Le dio por pensar que al final pudiera estar un dentista, y el hecho la hacía marearse, la dejaba sin color. Atraía todas las miradas. La gente cree que puede sujetar a alguien con la vista, pero como no es así, cayó. El golpe fue tremendo, con sonido a hueco. Alguien la levantó agitándola. Ponía el oído en su pecho que sonaba a cristales rotos.

Extrañados, la dejaron contra una pared, como si ésta tuviera imán. La falta de peso la hizo ir resbalándose poco a poco hasta tomar de nuevo el suelo. Esta vez la miraban con impaciencia contenida, como el que está harto de los hechos que ocurren. Tardaron algo más en levantarla y la dejaron apoyada sobre un hombre fornido y grueso.

El indolente no miraba sobre su hombro al dar los pasos, con lo cual ella amenazaba con volver a tomar tierra. Se quemaron unas cuantas calorías entre subidas y bajadas. El mundo actual se mueve por calorías.

Llegó el final, entre tierra, pared y carne. Y allí se encontraban ellas, con cara de oler mal y sin paciencia para dejar que a aquella chica se le despejara la mente de su perplejidad. No sabía cuantos huevos pedir. Solo servirían para adornar el frigorífico y serían despreciados en la dieta por su cantidad de proteínas. Un día perdido para alcanzar una huevería.

Eran la vida de las gallinas, fruto de su aburrimiento. Tomó un cartón, los pidió morenos. Le quitó una tapa y estampó contra el suelo el contenido. Con el pie revolvía y estiraba, mientras veía como todo ese público que se pasaba la vida en esperas, iba ahogándose en una mancha amarilla, hasta desaparecer.

Una vez sola, se puso a andar feliz por las calles vacías.

Sakkarah

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El amor...




El amor es la fuente de todo. Una persona sana, es una persona que se siente querida, que disfruta queriendo y que vive en sintonía armonizándose con esa fuente, ese manantial del que mana toda forma de vida inteligente. No estoy hablando de la naturaleza, sino de emociones procesadas por hombres y mujeres que piensan en la finitud de sus días. Solamente ese pensamiento ya nos provoca malestar. Esa duda, ese miedo, esa incertidumbre e inseguridad es como la grieta que se forma en la montaña, que tambalea lo que de fuerte hay en sus cimientos. Es increíble lo que puede conseguir o no una creencia arraigada. La enfermedad estrella de este siglo, más que una falta de responsabilidad, es debida a una falta del sentido de la existencia. Es cierto que experimentar la trascendencia sana.



Lyra

La amistad



La mistad es algo más fuerte que asistir a unas palabras, o que simplemente soportar.

Todo lo que no une, separa y lo que se separa se rompe. Lo que se rompe, una vez roto, tiene mala reconstrucción. Sin embargo la unión hace las cosas fuertes y consigue objetivos.

Cuando algo se escapa de entre tus manos, se debe saber decir adiós, o ir preparandose para ese momento.

Nada es eterno, nada dura para siempre.


Sakkarah

domingo, 13 de noviembre de 2011

Educación del cacique



Lautaro era una flecha delgada.
Elástico y azul fue nuestro padre.
Fue su primera edad sólo silencio.
Su adolescencia fue dominio.
Su juventud fue un viento dirigido.
Se preparó como una larga lanza.
Acostumbró los pies en las cascadas.
Educó la cabeza en las espinas.
Ejecutó las pruebas del guanaco.

Vivió en las madrigueras de la nieve.
Acechó las comidas de las águilas.
Arañó los secretos del peñasco.
Entretuvo los pétalos del fuego.
Se amamantó de primavera fría.
Se quemó en las gargantas infernales.
Fue cazador entre las aves crueles.
Se tiñeron sus manos de victorias.
Leyó las agresiones de la noche.
Sostuvo los derrumbes del azufre.

Se hizo velocidad, luz repentina.

Tomó las lentitudes del otoño.
Trabajó en las guaridas invisibles.
Durmió en las sábanas del ventisquero.
Igualó las conductas de las flechas.
Bebió la sangre agreste en los caminos.
Arrebató el tesoro de las olas.
Se hizo amenaza como un dios sombrío.
Comió en cada cocina de su pueblo.
Aprendió el alfabeto del relámpago.
Olfateó las cenizas esparcidas.
Envolvió el corazón con pieles negras.

Descifró el espiral hilo del humo.
Se construyó de fibras taciturnas.
Se aceitó como el alma de la oliva.
Se hizo cristal de transparencia dura.

Estudió para viento huracanado.
Se combatió hasta apagar la sangre.
Sólo entonces fue digno de su pueblo.

Neruda

viernes, 11 de noviembre de 2011

¿Obra de quién?



¿Obra de quién? Si nadie se hace responsable. Y hoy en mi, solo yo, con la seguridad que no hay más base que mi fuerza y mi coraje.

El silencio relata al oído mi verdad. Es el árbitro que señala mis faltas. Y una dulce voz, me dice: estoy.

El ulular del viento pregona en clave los secretos que con ternura hoy despido. El ruiseñor tiene un canto lejano y hacia allí van mis pasos lentos, tímidos, pero ya seguros.

Me pierdo en el negro intenso de una noche y como siempre el adiós cambia el rumbo de la vida.

Sakkarah

jueves, 10 de noviembre de 2011

...



Y si en vez de planear tanto, voláramos un poco más alto?

(Mafalda, Quino)

martes, 8 de noviembre de 2011

El ángel...



El ángel quedaba impasible cuando mis ojos le preguntaban, por ello decidí seguir adelante sin volver a preguntarme nada. No tenía un sitio a donde llegar.

El silencio se imponía, aunque más tarde rompiera por mal lugar.

Iba aprendiendo, atesorando nuevos pensamientos, nuevos modelos de actitud; pero no sabía dónde tendría que depositar todo lo aprendido, dónde tendría que ver la luz, dónde mis actos hablarían de mi experiencia.

Estaba cansada de batallas donde nada se ganaba. En aquella lectura lo supe todo. En un soplo me enseñó la vida.


Sakkarah

lunes, 7 de noviembre de 2011

Recuerdo de María



Fue un día del azul septiembre cuando
bajo la sombra de un ciruelo joven
tuve a mi pálido amor entre los brazos,
como se tiene a un sueño calmo y dulce.
Y en el hermoso cielo de verano,
sobre nosotros, contemplé una nube.
Era una nube altísima, muy blanca.
Cuando volví a mirarla ya no estaba.

Pasaron, desde entonces, muchas lunas
navegando despacio por el cielo.
A los ciruelos les llegó la tala.
Me preguntas: «¿Qué fue de aquel amor? »
Debo decirte que ya no lo recuerdo;
y, sin embargo, entiendo lo que dices.
Pero ya no me acuerdo de su cara
y sé que un día la besé.

Y hasta el beso lo habría olvidado
de no haber sido por aquella nube.
No la he olvidado. No la olvidaré:
Era muy blanca y alta, y descendía.
Acaso aún florezcan los ciruelos
y mi amor tenga ahora siete hijos.
Pero la nube sólo floreció un instante:
Cuando volví a mirar, ya se había hecho viento.

Bertolt Brecht

sábado, 5 de noviembre de 2011

Aburrimiento



Le llamaré Aburrimiento, y su nombre traerá distancia. Le meteré en la carpeta de los poderosos, aquellos que se apropiaron de la palabra para disfrazar sus ansias. Allí quedarán sus míticas frases que han hecho pasar a la posteridad.

La alegría ya no hierve como aquella risa de los tiempos del pleistoceno, ya nada es de verdad, todo se oculta en cuartos grises con las cortinas echadas. Él corre buscando las palabras y las encierra para poder cosecharlas. Él fabrica corazones de cera.

Voy a cerrar la claraboya por donde la luz entraba tibia, habitaré en la sencillez del silencio. Las palabras prenden llama en una chimenea cualquiera, suben y mueren.

Los lugares abiertos quedaron arrasados por aquellos cuartos grises donde se cuece el misterio y mi olvido.

Sakkarah

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Cuando...



Cuando alguien imprescindible se va de tu lado, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales (…) . La imposibilidad de poder replantearte el pasado y rectificarlo, es una de las limitaciones más crueles de la condición humana. La vida sería más llevadera si dispusiéramos de una segunda oportunidad (…) . Nos bastaba mirarnos y sabernos. Nada importaba los silencios, el tedio de las primeras horas de la tarde. Estábamos juntos y era suficiente. Cuando ella se fue, todavía lo vi más claro: aquellas sobremesas sin palabra, aquellas miradas sin proyecto, sin esperar grandes cosas de la vida, eran sencillamente la felicidad.”


Miguel Delibes.
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