sábado, 31 de octubre de 2009

Para el que no conoce...



Para el que no conoce, todo se le hace equívoco y misterio; pero el conocimiento debe ser luz, aunque algunos, aun conociendo, se adentran siempre entre la gran tiniebla.


Todo es tan fácil como dejar la esencia del perfume a nuestro paso; pero de nada valen las facilidades para el que no se lava.

No es la noche la otra cara del día, es la grisácea espesura que no deja ver los rostros. Unos usan como manto el sol, y dan llama a las estrellas; otros llevan la piel cetrina y los ojos entornados. Van tapando su fealdad con el borde de una capa descolorida.

Alumbra tu futuro, hazte paso entre los grises, rasga la espesura algodonosamente opaca, y mira el agua con los ojos de mar. Ponte hombro con hombro con el horizonte para acariciar cada estrella, o beberte la luna en sus espejos.

Sakkarah


jueves, 29 de octubre de 2009

Por tu sonrisa.




Por tu sonrisa caigo y me levanto,
a un gesto tuyo vuelo o me detengo.
A precipicios me asomo para mirarte,
y me lanzo si tus brazos me sujetan.

Extraigo el hilo de tu sentimiento,
tirando, lo dejo elevar como una cometa,
y alli sobre el cielo, se admira su grandeza.

Eres la fuente donde me detengo a beber,
el agua que agiliza mis pies.
Tu piel es el mapa que recorro con mis dedos,
imaginando cada ruta, deteniéndome en cada accidente.

Eres el cuenco donde vuelco mis suspiros,
donde se amalgama el poder del sentimiento;
un sorbo de la diminuta esencia de la pasión,
una gota de alegría.

Sakarah



martes, 27 de octubre de 2009

Las almas.



"Las almas tienen su particular manera de entenderse, de intimar hasta tutearse mientras los sujetos siguen cohibidos por los formalismos, aprisionados en el corsé de las normas establecidas. Las almas tienen necesidades suyas propias, aspiraciones a las que el cuerpo hará oídos sordos a poco que crea imposible satisfacerlas o realizarlas. Y cada vez que dos personas que se comunican de esta forma entre sí se encuentran a solas en algún lugar, experimentan turbación, angustia y casi una violenta repulsión al mínimo contacto exterior, sufrimiento este que las aleja y que desaparece en cuanto interviene un tercero. Entonces, pasado el mal rato, las dos almas, aliviadas, se buscan otra vez la una a la otra y vuelven a sonreírse desde lejos".


El difunto Matías Pascal


Luiggi Pirandello



Corre el silencio.

Autor imagen: Giovanni Perez

Corre el silencio entre las oscuras venas del misterio.

Como raíl infinito sujeta vagonetas de pasión,

y no por ello alcanza el cielo limpio,

pues las nubes corren grises e interminables.

Una gota hizo descarrilar el mercancías.

Por los suelos quedó el amor,

cochambre orgánica para nueva vida.


Sakkarah



lunes, 26 de octubre de 2009

Un guerrero...



" Un guerrero de la luz comparte con los otros lo que sabe del camino.


Quien ayuda, siempre es ayudado, y tiene que enseñar lo que aprendió.


Por eso, él se sienta alrededor de la hoguera y cuenta como le fue en su día de lucha.


Un amigo le susurra: ¿Por qué revelas tan abiertamente tu estrategia?
¿ No ves que actuando así corres el riesgo de tener que compartir tus conquistas con los otros ?

El guerrero se limita a sonreír, sin responder.


Sabe que si llegara al final de la jornada a un paraíso vacío, su lucha no habría valido la pena."



Paulo Coelho




domingo, 25 de octubre de 2009

En el más absoluto...



En el más absoluto de los secretos, permanece hoy el sentimiento, Una pantalla de piedra sirve de parapeto. Impresionante mole que nadie podrá ya traspasar.

Ronda el amor como un satélite habitado por dioses ciegos. Es fértil la tierra donde doy mis pasos, y me siento segura en el jardín tapiado viendo su luz por un resquicio, Hay un cielo raso que da espanto, y la piel siente frío.

Me siento en la mecedora, al lado del calendario, y voy pasando las páginas breves y ligeras, hasta el nuevo fin.


Sakkarah



sábado, 24 de octubre de 2009

Transformación



Transformación, búsqueda...Todo dentro de la reflexión, que sería bueno hacerla diaria, aunque no todos tenemos esa buena costumbre. Reflexiono mientras hago cosas, pero esa no es la forma de hacerlo.


Cuando uno desea ser él mismo, difícil es hablar de transformación, porque no tenemos que parecernos a nadie; pero, si podemos llevar una meta que necesite de ello.

Si algo en tu vida no va bien, necesitas transformarlo, y quizá esto sea uno de los proyectos más difíciles, pero nunca imposible.

Sakkarah



viernes, 23 de octubre de 2009

Pesa la distancia.



Pesa la distancia, sabiendo que una caricia transfigura el rostro abatido.


Sin piedad caen los finos pétalos de la flor amada, quedando condenados a quedar secos entra las hojas amarillentas de un libro olvidado.


En el misterio duerme la pócima que hace eterno el amor. Los anhelos corren descontrolados esperando la mano firme que los sujete, y el corazón late con cada letra que forma parte de tu nombre, escuchando cada vocablo que le acerca la brisa.


Sakkarah


jueves, 22 de octubre de 2009

Como si en sus manos...



Como si en sus manos llevara un arado, roturaba la vida. Ellas no daban a basto con la semilla, nunca era suficiente, pues no traía tesoros la existencia, ni siquiera unas flores que no se marchitaran pronto. Había un pozo ciego que todo lo tragaba para manar oscuridades.


Un arroyuelo seco lo traspasaba todo, y en cada oquedad se guardaban las máscaras. Cada amanecer se desechaban y, para tener variedad, se procedía a coger una nueva. Allí todos confundidos estrechaban lazos, hasta volverlos cuerdas que después cortaban. El caos se divertía corriendo por sus venas. Sólo un amanecer naranja dejaba el encuentro de dos rostros desnudos, y la vida extendía una alfombra larga y roja, para que aquel recuerdo llegara a la eternidad.

Sakkarah


miércoles, 21 de octubre de 2009

Ahora te quiero.



Ahora te quiero,
como el mar quiere a su agua:
desde fuera, por arriba,
haciéndose sin parar
con ella tormentas, fugas,
albergues, descansos, calmas.
¡Qué frenesíes, quererte!
¡Qué entusiasmo de olas altas,
y qué desmayos de espuma
van y vienen! Un tropel
de formas, hechas, deshechas,
galopan desmelenadas.
Pero detrás de sus flancos
está soñándose un sueño
de otra forma más profunda
de querer, que está allá abajo:
de no ser ya movimiento,
de acabar este vaivén,
este ir y venir, de cielos
a abismos, de hallar por fin
la inmóvil flor sin otoño
de un quererse quieto, quieto.
Más allá de ola y espuma
el querer busca su fondo.
Esta hondura donde el mar
hizo la paz con su agua
y están queriéndose ya
sin signo, sin movimiento.
Amor
tan sepultado en su ser,
tan entregado, tan quieto,
que nuestro querer en vida
se sintiese
seguro de no acabar
cuando terminan los besos,
las miradas, las señales.
Tan cierto de no morir,
como está
el gran amor de los muertos.


Pedro Salinas



martes, 20 de octubre de 2009

Salí del mar...



Salí del mar, sin tener la certeza de donde venía. Vi la tierra, como arena fina, y mis dedos dejaron una marca profunda con la que pudieron las aguas. Sin dejar mi mirada expandirse, sólo me fijaba en esa arena limpia que no conocía. Me acerqué a donde la falta de humedad hacía que esta resbalara por mis dedos; mientras, el aire, jugaba con ella, aventándola.
Ahora si elevé la vista, y eran los verdes tan intensos, los cielos tan azules, que el corazón palpitaba sin razón.

No había nada que yo esperara, pues lo desconocía todo, y entre hojas y leña encamine los pasos.
Un tronco enorme me incitó al descanso. Quedé parada en seco, con un latido absurdamente mágico en el pensamiento. El verlo me hizo encontrar en el alma reacciones absurdas. Corrí hasta alcanzarlo, y abrazándolo muy fuerte, empecé a sentir cansancio. Rendida caí hasta tumbarme a sus pies, la piel de mi espalda sentía su rugosidad, su vejez...Es entonces que me encontré con un recuerdo. Un regalo extraño de mi mente que me hundía en llanto, y me devolvía vida.

Como en un sueño pasó lo suficiente ante mí, y quieta, frotando mi pelo contra el tronco anciano, sentí que era el momento de empezar a ser feliz.
Cerré la fuente de la evocación, y asenté mi vida en la soledad del árbol. Cada pisada sería algo nuevo, cada encuentro, una sensación diferente.

Sakkarah



lunes, 19 de octubre de 2009

Caperucita


Ahí está en su cubículo metido, un tanto impaciente en su personalidad arrolladora. No puede verme, pero juega a imaginarme. Es fácil conocer por donde atacarme, y a ello juega con sus zarpazos cortos y cariñosos.

En nuestra soledad buscada nos relacionamos. A él le reafirma en su monte, a mi me mata. Soy como la oveja perdida en su espacio, donde es rey, y no hay pastor que se atreva a acercarse. Nadie conoce la nobleza del lobo.
Nunca daña a las caperucitas que ven sus fauces. Se acerca y se aísla ante el peligro. Educado, pide permiso para comerse una oveja, no traiciona ni miente, no lo necesita. En sus manjares está lo mejor de cada rebaño.

Una caperucita cansada ante un lobo de vuelta. Un escenario absurdo en un mundo de feroz lealtad.


Sakkarah



domingo, 18 de octubre de 2009

Todo toma su lugar.


Todo toma su lugar en el silencio, y acude la palabra que suena dulce al oído Retumba en las paredes del corazón haciendo nacer la alegría, y la noche se deja ver plagada de estrellas.

Acuden los sueños a dejarse vivir, se hacen pasto tierno bajo los pies. En la garganta se forman los sonidos melódicos que pronuncian su nombre.


Se ha disipado la niebla en el pensamiento, y la brisa sopla oreando toda estancia oscura.


Sakkarah



sábado, 17 de octubre de 2009






Premio



Auraines, te agradezco mucho este premio que me das. Gracias por acompañarme siempre, y ser así, tan bonita como eres.

Quiero entregarlo yo a los blogs que dejo a continuación. Por supuesto con todo mi cariño:

Chapete

Antoniatenea

Viejo Farero

Desde mis acantilados

viernes, 16 de octubre de 2009

Mientras...

Mientras tanto sólo hay pasos y ojos ciegos. Nada hay cierto, y el cielo lleva un paño añil que tapa las estrellas. El suelo lleva piel de cocodrilo, y lo noto cuarteado; no me induce a resbalar hasta caer en unos brazos. Los muros crecen aunque estén embellecidos por la hiedra. Aún no se hará de día.

Sakkarah



Caminos con corazón.


Cada camino es uno entre un millón. Por ende, no hay que olvidar que un camino no es más que eso. Si piensas que no debes seguirlo, no te quedes en él bajo ninguna circunstancia.

Un camino no es más que un camino.
Que lo abandones cuando tu corazón así te lo indique no significa ningún desaire a ti mismo ni a los demás. Pero tu decisión de seguir esa senda o apartarte de ella no debe ser producto del temor ni la ambición.

Te advierto: examina cada camino atentamente. Pruébalo tantas veces como te parezca necesario.
Luego hazte esta pregunta: ¿Tiene corazón este camino?

Todos los caminos son iguales, no llevan a ningún lado. Atraviesan la maleza, se internan o van por debajo de ella.
Si ese camino tiene corazón, entonces es bueno. De lo contrario, no te servirá de nada...

Castaneda



jueves, 15 de octubre de 2009

Pido disculpas...


Yo quería pediros disculpas, porque sé que no respondo siempre, ni siempre puedo entrar en vuestros blogs. Tampoco me puedo ocupar de esto como me ocupaba antes.

Primero, porque estuve dos meses y medio fuera de casa, y allí no tenía ADSL, era todo muy lento, y me podía conectar menos. Ahora no estoy muy bien de ánimo, y estoy dispersa. No me da nunca tiempo a nada.

Lo voy a intentar hacer mejor, e imagino que mi ánimo también levantará pronto.

No penseis que paso de las cosas, o que tengo menos interés en algo.


Sakkarah

miércoles, 14 de octubre de 2009

Rompo la oscuridad.


Rompo la oscuridad para seguir sin ver. El horizonte es como un ojo ciego que está en todas partes, lejano, intransitable...

En la orilla de la sima escucho tu voz. Sólo es la memoria de tus letras, y un tono de sueños que tiene un eco imposible.

No bastan mis ojos para contenerte, ser esquivo, que presiento no voy a alcanzar. En un pentagrama musical te enredas, y a mis cuerdas siempre quedaste inalcanzable.

Sakkarah


Soneto a Sak

A un soneto me obliga sakkarilla,
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto
y esto ya es para mí una pesadilla.

Me estrujo la neurona a ver si brilla
la luz, mas mi cerebro se está quieto,
y estoy a la mitad de otro cuarteto,
y no viene la musa hasta esta orilla.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aún sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce y ya está hecho.


Este soneto ha sido compuesto entre Lope y yo, para sakkarah.

El guante de Rita

http://elguantederita.blogspot.com/


Muchísimas gracias por este soneto, ser precioso...


martes, 13 de octubre de 2009

Todo es nada.


Todo es nada. Viento o calma, no se oye ningún jadeo, he llegado tarde.

Asombrada se acercó la luz a las aguas, y allí mis ojos han quedado clavados, no se sujetan a su órbita. Una masa de carne informe, como un alga babosa y gigante, cubre el lago.

Vagamente recuerdo los últimos acontecimientos antes de partir: Aquella noche alguien depositó unas palabras en su bolsillo, y llegada la mañana su cabeza había crecido hasta hacerse inconmensurable. Previendo el estallido, corrió al agua, a refugiarse al fondo, y se llevo con ellas las palabras. Un gentío enorme se ha ido lanzando, de tal manera que ya nadie pudo salir. El peso de sus cuerpos iba reventando a los que se hallaban más abajo.

No termino de encontrar la explicación a este absurdo. Dicen que unas cuantas personas, interesadas en conseguir el sonido de esas letras, llenaron su cabeza de insultos; y al tirarse ella al lago, se lanzaron para poder capturarlas. Las búsquedas eran infructuosas, pues nadie sabía bucear. Ha perecido toda la humanidad ahogada, ávidos de palabras huecas, que no eran acompañadas por ardores.

Sakkarah



La otra mejilla.


La otra mejilla Existía un monasterio que estaba ubicado en lo alto de la montaña. Sus monjes eran pobres, pero conservaban en una vitrina tres manuscritos antiguos, muy piadosos. Vivían de su esforzado trabajo rural y fundamentalmente de las limosnas que les dejaban los fieles curiosos que se acercaban a conocerlo los tres rollos, únicos en el mundo. Eran viejos papiros, con fama universal de importantes y profundos. En cierta oportunidad un ladrón robó dos rollos y fugó por la ladera. Los monjes avisaron con rapidez al abad. El superior, como un rallo, buscó la parte que había quedado y con todas sus fuerzas corrió tras el agresor y lo alcanzó: " Que has hecho? Me has dejado con un solo rollo. No me sirve. Nadie va a venir a leer un mensaje que está incompleto. Tampoco tiene valor lo que me robaste. O me das lo que es del templo o te llevas también este texto. Así tienes la obra completa." "Padre, estoy desesperado, necesito urgente hacer dinero con estos escritos santos". " Bueno, toma el tercer rollo. Si no se va a perder en el mundo algo muy valioso. Véndelo bien. Estamos en paz. Que Dios te ilumine." Los monjes no llegaron a comprender la actitud del abad. Estimaron que había estado flojo con el rapaz, y que era el monasterio el que había perdido. Pero guardaron silencio, y todos dieron por terminado el episodio. Cuenta la historia que a la semana , el ladrón regresó. Pidió hablar con el Padre Superior: " Aquí están los tres rollos, no son míos. Los devuelvo. Te pido en cambio que me permitas ingresar como monje. Mi vida se ha transformado" Nunca ese hombre, había sentido la grandeza del perdón, la presencia de la generosidad excelente. El abad recuperó los tres manuscritos para beneficio del monasterio, ahora mucho más concurrido por la leyenda del robo y del resarcimiento. Y además consiguió un monje trabajador y de una honestidad a toda prueba. El agresor espera agresión, no una respuesta creativa, inesperada, insólita. No sospecha, la conmoción, del poder incalculable de la otra mejilla.


Enrique Mariscal







lunes, 12 de octubre de 2009

Yo estoy...


Yo estoy a favor del que se ha ido, sí. Se amplió mi espacio de aire, y la piel adquiere siempre una temperatura ambiente sin subidas ni bajadas alarmantes.

Me alejé de lo oscuro, de las simas y acantilados y, para que negarlo, ya no me columpio en la luna; pero esto me preserva de caer en cualquier chamizo a la intemperie, quedándome en la oscuridad.

Me he convertido en esfinge de leves cantos, y en ocasiones bandolera asaltante de enigmas, que posiblemente huyan amedrentados, al encontrarse con mi pavor.

En la inutilidad de mis nuevos desvelos me muevo, como si arrastrara el polisón por las estancias de un palacio.

Sakkarah


domingo, 11 de octubre de 2009

En la colina...


En la colina distante, las nubes se hacen ojos. Negros como la amargura no descansan; son vigías en el aire que protegen la colina de otros pasos. Ojos que no han calado como lluvia en ella, y son amargados algodones adyacentes.

Tiene un escudo de piedra que no se tambalea, y unas alpargatas rotas quedan al pie, acostumbradas a los valles.

Los espíritus danzan haciendo la noche. Se ciernen como oscuridad, opacando la luz. Hay un río navegable para huir, pero la atalaya del pensamiento se mantiene firme.

En la angostura cercana se mantiene la hierba verde, y hay pestañas que velan los sueños, y amparan una dosis de humedad en el iris.

Sakkarah


Sound of silence.



Autor imagen: Ruud Boerman


Para escuchar, cerrar música de fondo al final de la página.


Hola oscuridad, mi vieja amiga,
He venido a hablar contigo otra vez.
Porque una visión arrastrándose suavemente
Dejó sus semillas mientras estaba durmiendo.
Y la visión que fue plantada en mi cerebro
Todavía permanece dentro de los sonidos del silencio.
En sueños sin descanso caminé solo
Por estrechas calles de empedrado,
Debajo del halo de una luminaria
Me levanté el cuello (de la prenda de vestir) al frío y la humedad
Cuando mis ojos fueron apuñalados
Por el flash de la luz de neón, que resquebraja la noche
Y acaricia los sonidos del silencio.
Y en la luz desnuda ví
Diez mil personas, quizás más.
Gente hablando sin conversar,
Gente oyendo sin escuchar.
Gente escribiendo canciones que las voces jamás compartirán
Y nadie osó molestar a los sonidos del silencio.
'Tontos,' dije, 'no saben
Que el silencio es como el crecimiento de un cáncer.
Escuchen mis palabras que podría enseñarles,
Tomen mis brazos que podría alcanzarlos.
'Pero mis palabras como silenciosas gotas de lluvia cayeron,
E hicieron eco en los pozos del silencio.
Y la gente se inclinó y rezó
Al dios de neón que crearon.
Y el cartel encendió su advertencia
Con las palabras que estaba formando.
Y los carteles decían que las palabras de los profetas
Están escritas en las paredes del subterráneo y en los conventillos.
Y murmuradas en los sonidos del silencio

Letra canción


sábado, 10 de octubre de 2009

El pasado...

Autor imagen: Ozacoza

El pasado es algo inexorable. Un muro alto que nos persigue pegado a nuestra espalda. Es inútil darse la vuelta para intentarlo escalar, sólo quedan huecos en el para poder mirar lo que sucedió. De nada sirve el cemento para taponarlos, siempre acaba cayendo en los momentos más inesperados.

Asomada a una de sus grietas, tendí una caña al lago que cubrió mi vida; quería rescatar un barril de sentimientos, pero la carcoma había taladrado su madera disipando sus momentos. Inútil buscar en el muro dónde llenar este vacío que sentía al mirar las estrellas, o al querer adivinar el horizonte. Estaba rodeada de fugacidad: El muro atrás, y al frente el misterio que nunca podría adivinar.

Quería detener un presente que no sabía vivir, y el tiempo marcaba el tic-tac en mi oído, llenándome de ansiedad.


Sakkarah



viernes, 9 de octubre de 2009

Gracias, Fabio Antonio.



TANGO MILONGUERO

La independencia grita temblando en mis arenas,
Independencia loca de una pena de amor,
Soleada de tarde, azul la primavera,
Regresa nuevamente por la vieja ilusión.

Y escucho la cadencia de un violín que comienza
A cortejar a un fueye con melosa intención
Y entonces nace un Tango milagrero y mimoso,
Que se enreda en el alma subyugante y precoz.

Y truena en el letargo que acaricia a la noche,
Llenando de alegría a la fe del bandoneón
Y se enlaza a tu cuerpo de pantera domada
Con el látigo beso que te dio el corazón!...

Fabio Antonio Pabon Marquez.” Curandero Tango “



Paint a Vulgar Picture

Para escuchar, cerrar música de fondo al final de la página.









miércoles, 7 de octubre de 2009

El crimen fue en Granada

Autor imagen: Ginette Callaway

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico.
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
…Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada…
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque - yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.

“Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!”
Se le vio caminar…
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

Antonio Machado


lunes, 5 de octubre de 2009






El deseo...


El deseo crece en todos los lugares, donde mi mente da vida a tu imagen.
Mi lamento apaga la luz, dejando a la tiniebla apoderarse de todo.
Hoy mi vida es noche que sueña con la claridad del día.
Y este corazón late no queriéndole negar al amor la eternidad.

Sakkarah



sábado, 3 de octubre de 2009

Está el suelo...

Autor imagen: Afbk


Esta el suelo como tope, y tarde o temprano viene la ayuda. Sin mis alas no vuelo, pero salto, y en estas acrobacias se agitan mis abismos pudiendo llegar al vértigo.

Vida, eso es vida, es emoción. Los mecanismos se han mantenido intactos a pesar de la caída. Es inalterable el tesón cuando hay afán de levantarse.

Los dioses volverán a agitar el viento, aunque hoy parezcan fatigados. Volveré a retomar el sueño en las alturas, cambiándole de nombre, y volveré a estrellarme contra el suelo. En el acto de(una y otra vez)tener que levantarme, vivo, respiro, y escucho el traqueteo de mi corazón.


Sakkarah







viernes, 2 de octubre de 2009

Entre...


Entre las mal colocadas, y deformes losas, nació un jardín salvaje de Pensamientos enanos. La belleza siempre sorprende en los sitios más inesperados.

No hay árboles, pero los gorriones acuden siempre a pasearse. Las aves inundan el lugar, cada amanecer, con sus trinos. Aquí los días de verano van muriendo entre las nubes.

Un alambre, retorcido y fuerte, lo atraviesa. Unas manos rudas, ausentes de filigranas, lo pusieron. Sólo debía cumplir una función, y no era precisamente la de la estética. Hoy, todavía se llena de intensos colores que se sujetan a el, como si se tratara de mariposas prendidas de las hojas en los setos.

Aquí no llega el sonido del río, pero lo suple una manguera, que lo baña en tiempos que no hay restricciones. Un calabozo subterráneo se adivina. Allí van directas las aguas a suicidarse, o a excavar recovecos para encontrar la libertad de nuevo. A veces, el viento trae los papeles que acuden curiosos a sus rejas a asomarse.

Al fondo, la verja, que no cumple sus mínimas funciones, pero ocupa su espacio. Pequeña, y siempre abierta, dejando paso al perro en sus carreras desenfrenadas para dejar oír sus ladridos, o dejar ver a los vecinos, que aún conserva una buena dentadura.

Un lugar para pasar cortos ratos que se van robando a la vida. No es bello, pero en estos momentos forma parte de mi paisaje.

Sakkarah



Leyenda Hindú.



Chyâvanâ era un asceta dedicado a meditar a orillas de un lago. Llevaba tantos años haciendo meditación y era tal su concentración que sin darse cuenta su cuerpo quedó recubierto por un gran hormiguero.

Un día, una de las hijas del rey, Sukanyâ, paseando con sus amigas llegó hasta el lago y al ver aquel gran hormiguero le entró la curiosidad de saber que era lo que había en su interior y viendo dos agujeros en su parte superior, introdujo una rama en ellos y al momento un chorro de sangre empezó a manar pues sin querer, las había clavado en los ojos de Chyâvana dejándole ciego. Aterrorizada huyó de allí y cuando llegó al lugar donde había dejado a sus amigas, vio con espanto como tanto ellas como sus criados sufrían dolores terribles.

Cuando regresaron a palacio y le contaron al rey lo que había pasado, este decidió ir a visitar al asceta para pedirle perdón y lograr así que sus súbditos dejaran de sufrir. Llegado a la orilla del lago, se arrodilló al lado del hormiguero y le suplicó al asceta perdón por lo que su hija había hecho ofreciéndole reparar el daño en la medida que Chyâvana le dijera y este le contestó que sólo lo podría compensar el que alguien lo ayudara ya que ahora estaba ciego y no podía valerse por si mismo. El rey se quedó encantado con la contestación ya que para él no era problema enviarle un montón de servidores y así se lo hizo saber; pero Chyâvana tenía en mente otra idea muy diferente que no tardó en comunicar al rey y era que tendría que ser su hija la que lo cuidara y para ello tendría que convertirse en su esposa, solo así desaparecería la maldición.

El corazón del rey se llenó de tristeza pues Sukanyâ era su hija preferida y siempre había deseado para ella un príncipe joven y hermoso como marido y no un viejo pobre y ciego. Enterada la princesa del precio que tendrían que pagar, ella misma se ofreció para reparar el daño causado y liberar así del dolor a las personas que no eran culpables de nada. Accedió el rey y se celebró la boda y terminada esta desapareció la maldición. Agradecidos los súbditos cantaron alabanzas a la princesa y les acompañaron al bosque en donde vivirían los esposos en una humilde cabaña junto al lago. Una vez allí, Sukanyâ cambió sus lujosos ropajes por una sencilla túnica de lino blanco y pronunció el voto de pobreza para ser igual que su marido.

A partir de entonces ella cuidó de su esposo procurando que no le faltara de nada, recogía flores para las ofrendas, velaba su sueño, lo alimentaba y lo aseaba y cumplía con todo deber de esposa llegando a amarle de todo corazón pues aunque viejo y ciego era un buen hombre.

Un día mientras ella se bañaba en el lago se presentaron dos dioses gemelos de la medicina que la saludaron y quedaron prendados de su hermosura. Preguntáronle entonces como es que vivía allí sola en un lugar tan apartado y ella les relató la historia de su vida y fue entonces que los dioses pensaron en tentarla para probar lo firme de su amor; le dijeron que no era justo que una joven tan hermosa malgastara su vida viviendo con un viejo y ciego asceta y le propusieron que se casara con uno de ellos, sería rica y no tendría que llevar aquella gastada túnica, poseería trajes lujosos y joyas esplendorosas que realzarían su belleza. Ella les contestó que amaba a su marido y que no le abandonaría, ni siquiera por un dios. No quisieron ellos darse por vencidos y pasaron a proponerle un trato; nosotros somos médicos celestiales y ninguna enfermedad se nos resiste, así que si tanto amas a tu marido demuéstralo haciendo algo por él, cásate con uno de nosotros y a cambio le devolveremos la vista. Ella se enfadó muchísimo y los maldijo por querer aprovecharse como dioses de una pobre mujer que lo único que deseaba era compartir la vida con su esposo.

Quedaron ellos complacidos con la respuesta y le dijeron que sólo se lo habían propuesto para probar la firmeza de su amor y le pidieron disculpas por haberla ofendido, prometiéndole entonces que devolverían la vista a su esposo y no sólo eso, sino que además lo volvería joven y agraciado, pero para ello tendría que pasar una prueba. Ella aceptó el reto y preguntó en que consistiría a lo que ellos le respondieron: “Nos sumergiremos los tres en el lago y cuando salgamos todos tendremos la misma apariencia, si tu devoción por tu marido es tan grande como dices lo reconocerás a él, ¿quieres intentarlo?”.

Sin dudarlo ni un momento Sukanyâ accedió a lo que le proponían. Entraron los dioses y Chyâvana en el lago sumergiéndose hasta desaparecer y al cabo de un rato salieron tres hermosos jóvenes exactamente iguales y uno tras otro le dijeron: “yo soy tu esposo ¿no me reconoces?. Durante un momento la invadió el miedo, pero elevó los ojos al cielo y le rogó a la diosa Aditi, la benéfica, que es la madre por excelencia, que la ayudara con alguna señal que le pudiera indicar cual era su amado esposo y en aquel momento percibió un ligero parpadeo en uno de los jóvenes y dirigiéndose a él le dijo: “Tú eres Chyâvana, mi esposo” y no se equivocó pues había recordado que los dioses no parpadean.

Los dioses gemelos los bendijeron y antes de desaparecer vieron como la princesa y el ahora joven y hermoso marido, que ya no estaba ciego, se dirigían a palacio para darle la buena noticia al rey.

Desconocido

http://leodegundia.blogspot.com/

jueves, 1 de octubre de 2009

Cita



Si una mesa abarrotada es síntoma de una mente abarrotada, entonces ¿qué debemos pensar de un escritorio vacío?”

Albert Einstein



Sobre el pétalo...


Sobre el pétalo, la distancia, como rocío hiriente.
Ando en búsqueda de los caminos que hacia ti me guíen
Y en la desesperación, mi ser se desfragmenta
Sólo halla la cohesión en ti.
Las imágenes danzan, frenéticas, en mi pensamiento
Exhausta y sola quedo en tu recuerdo
Quisiera, en un chasquido de mis dedos
Borrar el trayecto que de ti me aleja
Dejando libre al alma de esta condena de no tenerte.

Sakkarah



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